Episode Transcript
A veces solo tienes que afrontarlo
No lo endulcemos: la vida puede ser escandalosamente injusta. No estoy aquí para minimizar la horrenda basura que puede atravesar tu puerta, ni voy a decirte que no hay momentos que te llevarán a superar todos los límites que alguna vez pensaste que tenías. El dolor, la pérdida, la traición, el miedo, las conmociones desgarradoras que te dejan tambaleante son reales y duelen. Quien diga lo contrario no ha vivido realmente o no está siendo honesto consigo mismo.
Pero aquí está la cuestión: a veces, simplemente hay que afrontarlo. No porque quieras, no porque parezca heroico o valiente, sino porque es el único camino a seguir. Como Brer Rabbit arrojado a las zarzas, a veces lo que parece el giro más cruel es precisamente lo que prueba, agudiza y, en última instancia, revela de qué estás hecho. Las espinas se desgarran, el mundo se siente hostil y el camino por delante no es más que sombras. Sin embargo, superarlo, aunque sea lento o desordenado, es lo único que nos impide empeorar las cosas.
Porque esa es la otra verdad: cuando la vida nos derriba, la necesidad de entrar en espiral, atacar, rendirnos o redoblar la autodestrucción es fuerte. A veces, es casi irresistible. Pero empeorar las cosas, intencionalmente o no, sólo profundiza el dolor. La sabiduría, la resiliencia, la fuerza salvaje e inesperada que florece al otro lado de las dificultades pueden ser increíbles. Está forjado en el fuego. No es bonito, pero es real. Y es tuyo, si sigues avanzando.
Esto es lo que necesitas saber: la vida no termina de sorprenderte. A veces las sorpresas son buenas: risas inesperadas, bondad repentina, nuevos comienzos. A veces, simplemente son más desordenados. Pero cada vez que te enfrentas a lo que tienes delante, aumentas tu propia armadura. Puede que no siempre ganes, pero creces. Aprendes. Y sobrevives.
Así que cuando llegue la próxima tormenta (y llegará), recuerda: ya te has enfrentado a la oscuridad antes y has encontrado el camino para superarla. La fuerza que obtienes hoy es la sabiduría que ejercerás mañana. Sigue adelante. No has terminado, y la vida tampoco. Pero eres más poderoso de lo que jamás creías y la historia aún no ha terminado.
Me gustaría decir que esto es sólo algo bueno de qué hablar, o alguna sabiduría profunda que acaba de venir a mi cabeza.
Pero las profundas cicatrices mentales y emocionales, las batallas ganadas y perdidas, me hacen sentir que estoy calificado para exponer estas cosas. Y sé que hay muchos de nosotros aquí que tenemos estas mismas insignias de honor. Los saludo sinceramente y eso sale del corazón.
Y si todo pasa o si crees que estarás a salvo en un búnker, no te preocupes ni te preocupes hasta la muerte. Lo enfrentaremos juntos y venceremos en nuestra vida personal y como colectivo.
Entonces, mis queridos amigos, hasta la próxima. Paz, Amor, Orientación y protección.
¿Qué tal eso?